No somos una agencia. Somos tu departamento de tecnología.

Desde 2015 conectamos la operación de empresas mexicanas con los sistemas donde ya vive su negocio. Escribir código dejó de ser lo difícil; lo difícil es decidir qué se integra con qué, y que siga en pie cuando algo falle.

Cómo trabajamos, etapa por etapa.

Ninguna de estas etapas es opcional y ninguna se salta para llegar antes. El calendario se mueve; el orden no.

  1. Entender

    Antes de cotizar

    Nos sentamos con quien opera, no sólo con quien firma. Recorremos el proceso tal como sucede hoy: las hojas de cálculo, los mensajes sueltos, los pasos que sólo una persona sabe hacer. De ahí sale el alcance, no de un catálogo.

  2. Modelar

    Antes de escribir código

    Decidimos qué se integra con qué: qué entidades existen, qué sistema es la fuente de verdad de cada dato y qué pasa cuando uno de ellos no responde. Aquí se gana o se pierde el proyecto, y cuesta una reunión en vez de un mes.

  3. Construir

    Con entregas revisables

    Entregas revisables, no un silencio de meses seguido de una demo. Cada conexión se prueba contra el servicio real —WhatsApp, tu punto de venta, tu facturación— para que los huecos aparezcan mientras todavía son baratos de cerrar.

  4. Desplegar

    Entre la semana 6 y la 10

    La primera versión entra en producción y tu equipo la usa. Acompañamos el arranque en vivo: los primeros días son los que deciden si un sistema se adopta o se abandona.

  5. Acompañar

    Después del lanzamiento

    Aquí es donde se separan los caminos. Seguimos por ciclos: medimos lo que el sistema empezó a mostrar, ajustamos lo que la operación pide y construimos lo siguiente. No desaparecemos con la factura final.

2015
empezamos a construir software a la medida.
+120
proyectos entregados en todo el país.
15+
estados en los que operamos con equipo propio.
70%
más de eficiencia operativa tras automatizar.

Por qué nos contratan hoy.

El código ya no es la parte difícil

La inteligencia artificial escribe código, y lo decimos sin rodeos. Lo que no escribe es el criterio: qué se integra con qué, en qué orden, qué pasa cuando un servicio de terceros deja de responder a media operación.

Integrar es el trabajo, no el extra

Tu negocio ya vive en WhatsApp, en Facebook, en tu punto de venta y en el sistema de facturación. Nuestro trabajo es conectarlos y dejar el conjunto organizado, no agregar una isla más al archipiélago.

Sin licencias por usuario

Cobramos por alcance cerrado en la primera versión y por ciclo en el acompañamiento. Crecer de diez a cincuenta usuarios no cambia lo que pagas.

Otro equipo tiene que poder mantenerlo

Construimos sobre bases que siguen en pie cinco años después y dejamos el código en tus manos. La permanencia se gana trabajando bien, no cerrando la puerta.

Equipo de Everest Home trabajando sobre un sistema en desarrollo

Operamos desde San Luis Potosí, para todo México.

Las sesiones son remotas y, cuando el proyecto lo pide, viajamos: operamos con equipos en más de quince estados del país.

Ver en qué trabajamos

Cuéntanos qué se te está atorando.

Una primera llamada basta para saber si esto es un proyecto de seis semanas o una conversación distinta. No cobramos por averiguarlo.